La vida es mejor a través de un lente
Camara

La lista de las listas: Todo lo que necesitas saber sobre la fotografía

Objetivos y accesorios

1.3.1 Testeo de objetivos

Lo que viene a continuación está escrito en una hora, así que lo presupongo incompleto y, sí a alguno se os ocurren más cosas, os pido que las posteéis. La info procede tanto de mi propia experiencia, como de un video de pornhub, etc. y lo he enfocado sólo a aquellos que piensan comparar un objetivo de segunda mano.

Sólo añadir un pequeño consejo para la primera inspección. Yo recomendaría siempre llevar una pequeña linterna de las de tipo lápiz y una lupa como las que se utilizan para ver negativos y diapos, así se facilitan muchas de las pruebas que se proponen a videos porno continuación. Con la linterna se puede comprobar rápidamente si hay problemas en el recubrimiento, y con la lupa se pueden observar pequeños golpes o fisuras. Además tampoco hay que olvidarse de comprobar que el diafragma este en condiciones de buen uso.

De esta forma puedes descartar antes un objetivo “malo”.

1.3.1.1 Examen macroscópico externo

  1. Comprobar visualmente si presenta goles evidentes en la carcasa, especialmente en el frontal.
  2. Enroscar y desenroscar un filtro en el objetivo os indicará, por el grado de dificultad o incluso por imposibilidad, si éste ha sufrido algún golpe delantero, lo que es muy corriente.
  3. Sobre todo en los zooms de un solo toque, montad en el objetivo en la cámara y apuntad al suelo mientras sacudís la cámara. Si el objetivo se  porno gratis elonga, es señal de que los mecanismos de fricción internos están desgastados. Calculad unas 8.000 ptas. el ajustarlos. Si hacéis Macro o fotoreproducciones, os resultará un gran problema en el futuro.
  4. Comprobar los arañazos en el cristal frontal. Para esto lo mejor es observar las lentes con iluminación frontal-lateral rasante sobre una cartulina negra, mirando, tanto por la parte frontal, como por la trasera. Comprobar de paso la suciedad y partículas depositadas en los grupos internos de lentes. Limpiarlos resulta muy caro, ya que hay que desmontar el objetivo.
  5. Comprobar la calidad del recubrimiento antireflejos (si es que lo tiene). Verificar si la capa es homogénea en toda la superficie frontal o si se han llevado parte por delante al limpiarlo con algún disolvente. Los objetivos de uso general vienen preparados para eliminar la región verde del espectro, por lo que los brillos frontales de la lente han de ser más o menos púrpuras. Macros y otros objetivos puede que den otros tonos o ninguno.
  6. Al montarlo sobre la cámara, el objetivo no debe bailar y la montura debe ajustar perfectamente, si no, la pérdida de nitidez será enorme si usáis grandes diafragmas.
  7. Los objetivos han de ser preferentemente de enfoque interno para evitar que al enfocar, la montura delantera vuelva a girar. Es molestísimo si usáis filtros POL o degradados.
  8. Comprobar hasta donde podáis que el cemento de sujeción de las lentes está completo y sin grietas. Como se usa mucho aún el bálsamo de Canadá, la temperatura puede haberle afectado y colarse por ahí mucha suciedad o incluso soltarse alguna lente. Verificad que al agitar no suena nada suelto por dentro, ya que podría haber trozos de cemento óptico, etc.
  9. Finalmente comprobar si hay factura, ya que puede ser robado. Si la garantía es internacional o para otro país. Si tiene la caja original y sus accesorios (tapa delantera y trasera) y el tamaño de rosca, para compatibilizar ésta con los filtros que ya tengáis.
  10. Por último, solicitar que os presten el objetivo al menos 24 horas para realizar los siguientes tests ópticos.

1.3.1.2 Examen óptico del objetivo

Este tipo de pruebas os permitirán tanto la comparación entre la calidad óptica de dos objetivos, como la existencia de daños, descentramientos, aberraciones, etc., en uno de segunda mano.

Es recomendable el uso de película inversible para descartar que cualquier defecto detectable no sea del printer del laboratorio o de la ampliadora. Proyectar la imagen o mejor aún, examinar la diapo con una lupa de alta calidad.

Lo primero que necesitáis es seleccionar los temas test a fotografiar que serán:

  • Una superficie grande uniformemente iluminada, con mucha textura y detalle, tal como una gran pared de ladrillos. Mucho más complicado pero más exacto es usar unas cartas ópticas como las Paterson, Kaiser, etc.
  • Una luz pequeña y puntiforme, que podéis conseguir cubriendo una lámpara halógena con una cartulina negra, haciendo un pequeño agujero en ella y situándola a varios metros en una habitación oscura.

1.3.1.2.1 Prueba Nº 1: sobre la gran superficie texturada

Colocad la cámara, sobre un buen trípode, con el eje óptico perfectamente perpendicular al plano de la pared intentando que los ladrillos queden paralelos a los bordes el visor.

Fotografiar a plena apertura y a diafragmas cerrados:

  • Comprobar sobre la diapo que la iluminación de la superficie es homogénea y equivalente, tanto en el centro como en los márgenes. Si no fuese así, hay viñeteo de las lentes y ese objetivo no resulta apto para esa apertura, o el objetivo ha sufrido algún golpe que ha descentrado alguna lente.
  • Comprobar en el visor que el enfoque correcto en el centro de la imagen. (Nikon tiene lentes para macro acoplables al ocular que permiten verificar el enfoque bastante bien). Verificar si el enfoque resulta correcto también en los márgenes de la imagen. Si no fuese así, el objetivo presenta aberraciones abaxiales y de curvatura.
  • Si la aberración es sólo de curvatura, al enfocar la imagen fijándonos sólo en los márgenes, la parte central se desenfocará.
  • Si no hubiese variación, la aberración podría ser de astigmatismo.
  • Si el enfoque de las zonas marginales aumenta al diafragmar pudiera ser síntoma de aberración esférica.
  • Sobre la diapositiva, observad sí el borde de ladrillos conserva el paralelismo en toda su longitud con respecto al borde del visor. Si se separa del borde en el margen central superior o inferior, o en los centrales laterales, acercándose al centro del visor, la aberración es de “distorsión en barril” y si se aleja del centro, será de “distorsión en cojín”.

1.3.1.2.2 Prueba Nº 2: usando una luz puntual

La cámara sobre un trípode, como en el ejemplo anterior, y realizar 3 series de diapos a diafragma totalmente abierto, intermedio y cerrado, fotografiando en todas ellas la luz puntual, tanto en el centro, como en posiciones marginales. La habitación totalmente a oscuras.

  • Observad la serie de diapos a plena apertura. Si al separar la luz del eje óptico, ocurre algún cambio en su forma circular-puntual, será una muestra clara de que presenta aberración de astigmatismo, color lateral o coma, o combinación de varias de ellas.
  • Si al diafragmar no mejora, podemos descartar la aberración cromática lateral.
  • Si al mover el anillo de enfoque vemos por el visor que la imagen puntual mejora, es señal de aberración de astigmatismo.
  • Si el diafragmado mejora la calidad, la aberración es de coma.
  • Colocando la fuente puntual en el centro exacto del visor, disparamos una serie de diapos desde el punto de enfoque correcto y desenfocando hacia delante y hacia detrás. Incluso con la imagen fuertemente desenfocada, la mancha luminosa ha de ser perfectamente circular. Si no fuese así, el objetivo tiene alguna lente o grupo de lentes descentrado, casi siempre a causa de algún golpe en el objetivo. Esta es la forma más fácil de detectar golpes cuando el barrilete esta recubierto de goma y no se notan las marcas de abollones.
  • El revestimiento de las lentes, el flare y la calidad óptica de los vidrios del objetivo, pueden comprobarse colocando, en una habitación a oscuras, una fuente de luz intensa exactamente fuera del campo cubierto por el visor y fotografiando una superficie negra (vale la propia habitación a oscuras). Hacer dos diapos, una tal como la descrita y otra con un buen parasol o dando sombra con una cartulina sobre el frontal del objetivo y comparar los reflejos que aparecen, así como la pérdida general de contraste.

1.3.2 La calidad de los zoom y su rango de focales

Un 28-300 no puede ser bueno. Puede ser cómodo, práctico, suficiente…pero no bueno. La física es muy dura en estos casos y si es difícil hacer un buen objetivo de focal fija, imagina hacerlo de focal variable, ¡y tan variable como de 28 a 300!

Cuanto menor sea la relación de focales extremas en un zoom, mayor calidad tendrá (a igualdad de calidad de componentes y diseño, claro). Se admite como regla práctica, que superar la relación 3/1 empieza a ser excesivo. Por eso son comunes los zoom en los rangos de 28-70 ó de 70-210.

No obstante, cada cual define el nivel de calidad que necesita y, a veces, la calidad y la eficacia en un trabajo depende de disponer de más oportunidades de obtener fotografías con carácter documental (periodístico), donde la perfección técnica o estética no es lo esencial.

1.3.3 Teleconvertidor: ¿sí o no?

Los duplicadores, “chupan” dos pasos de luz (uno en el caso de los 1.4x), esto los hace bastante inútiles con zoom normalitos de luminosidades “justitas”.

La calidad resultante de usar un teleconvertidor depende sobre todo del objetivo al que se lo acoples. Si partes de un objetivo no muy bueno, lo convertirá en peor. Si el objetivo es bueno y el teleconvertidor también, los resultados serán bastante satisfactorios. Mi experiencia se concreta en:

Canon 75-400 4.5-5.6 + TC Tamron 2x:
Partimos de un objetivo de calidad media y le acoplas un teleconvertidor de la misma calidad. Resultados: pérdida del autofoco, pérdida de la calidad de la imagen y diafragma máximo de 11, con lo cual la velocidad pasa a ser más baja.
Canon 70-200 2.8 + TC canon 2x:
Partimos de un objetivo de muy buena calidad al que se le acopla un buen teleconvertidor. Resultados muy buenos: tenemos autofoco, una calidad de imagen bastante buena y diafragma máximo de 5.6, lo que aun permite velocidades altas de obturación.

En conclusión: depende de la calidad del TC y del objetivo en concreto. Si el objetivo en sí no da para mucho no te lo recomiendo si esperas un mínimo de calidad de imagen.

El problema es que, para agenciarse un duplicador de calidad, hay que soltar pasta, y no es normal comprarse un zoom 70-300 por 40.000 y pagar 65.000 por un duplicador. Esto nos lleva a que la gente compre duplicadores de peor calidad y como resultado tengamos una conjunto auténticamente malo. No quiero que se alarme la gente que tenga esta combinación de elementos, yo mismo la he tenido y me ha servido, pero siempre dentro de ciertos limites de calidad.

No es lo mismo un Nikon 300 f2.8 mas un TC201, que un Sigma 75-300 f4.5-5.6 mas un duplicador Soligor de 5 elementos. Es verdad que la combinación de Nikon perderá algo de calidad respecto a un 300 solo, pero seguirá estando dentro del rango de alta calidad. Existen muchos profesionales que usan duplicadores, pero lo hacen con elementos de calidad (objetivo y duplicador, muchas veces el duplicador es específicamente diseñado para ese objetivo).

Resumiendo, los pobres nos tenemos que conformar con el zoom y el duplicador normalitos pero sabiendo que no tendremos una buena calidad. Si queremos entrar dentro de un buen nivel deberíamos pensar en objetivos f2.8 y duplicadores de 7 elementos.

1.3.4 ¿Qué es el boke o bokeh?

¿No dicen que una imagen vale más que mil palabras? Mira esto y aprenderás para siempre lo que es el boke:

La foto de arriba tiene un boke horrible en el fondo, la de abajo un boke fantástico. Está relacionado con la corrección de la aberración esférica de los objetivos. Cuanto más corregida está esa aberración esférica, más nítida se verá la imagen pero peor saldrán los fuera de foco. Los objetivos japoneses de Canon y Nikon son conocidos por tener muy compensada la aberración esférica en busca de la máxima nitidez posible. Los objetivos alemanes son conocidos por compensar menos esa aberración esférica y tener mejor boke. ¿Alguna vez te has preguntado porque hay quien usa objetivos Leitz o Zeiss? Pues esa es la respuesta :-))) Yo me imagino (y esto es un juicio de valor) que los objetivos Leitz y Zeiss son tan caros porque utilizan diseños muy exigentes para que no sea necesario corregir la aberración esférica en busca de la nitidez y así no sacrificar el boke.

Hace unos meses se me ocurrió pensar en la posible existencia, o no, de una traducción para el término y planteé una consulta en “apuntes”, una lista sobre el idioma español.

Preguntaba yo:

Últimamente estoy leyendo información en inglés sobre objetivos fotográficos y hay un término que me resulta nuevo: “bokeh”. Parece ser que viene del japonés “boke” (en katakana) y denota la parte de una fotografía que queda fuera de foco.

Me gustaría saber si alguien conoce un término técnicamente aceptado en español para este concepto, o si es lo suficientemente moderno como para que no haya traducción específica y tengamos que inventarlo, utilizar un circunloquio o, simplemente, decirlo en japonés.

También me gustaría saber si algún “japoñol” puede comentar algo sobre el significado de la palabra japonesa original.

Un par de hispanoparlantes, residentes en Japón, contestaron a la pregunta:

“Antonio Ruiz Tinoco” decía:

No te puedo aclarar qué término sea más conveniente para la traducción de “boke” al español, sólo comentarte los usos en japonés.

Originalmente “boke” señala el estado mental típico de la senilidad, y por extensión a otros estados parecidos aunque sean transitorios, como es el “jet lag” (“jisa boke”) (por cierto ¿hay un término adecuado en español?), o el estado mental después del fin de las vacaciones o de un fin de semana largo “renkyuu-boke”. ¿No utilizó alguien en esta lista la expresión “como si me hubieran lavado las dendritas con lejía”? ¿O estoy “bokeando”? También se utiliza la forma verbal “bokeru”.

En las parejas de cómicos, el “boke” sería el que siempre anda despistado y no se acaba de enterar nunca de lo que le dice el “listillo” (“tsukkomi”). Así que te puedes ya imaginar que de ahí al uso en fotografía y vídeo no hay más que un paso. Por cierto, no solamente se refiere a la parte que queda “difuminada” de la fotografía, también se dice cuando una foto está mal enfocada en conjunto, que está “boke” (“boketeiru”). También en este caso se suele decir “pinboke”.

Aunque se escribe con frecuencia en katakana (silabario fonético), como bien dices, también se escribe en hiragana (el otro silabario), además de un par de “kanji”, ideogramas chinos, que aparentemente pueden ser contradictorios, ya que uno de ellos significa “estupidez” y el otro más bien “arrobamiento” o “éxtasis”. En fin, la lógica oriental de la estupidez del éxtasis.

Y “Arturo Pérez”, a su vez, contestaba:

“Bokeru” es “chochear”. También significa “desvanecerse”. O colores que “se funden unos con otros” o “se convierten en otros”.

Con la información que te dió Antonio y ésto, ya no tendrás problema para llevar a “boke” a la pila del bautismo. Cuando decidas el nombre de la criatura, háznoslo saber.

Después de dichos mensajes y de mi escasa imaginación para encontrar un nombre más “castizo”, concluí que lo más adecuado era mantener el término japonés.

Y ahí está el problema. No entraré yo a juzgar cómo ha de decirse en inglés, pero sí que voy a dar mi opinión sobre cómo decirlo en español: Puesto que en japonés se escribe “boke” (katakana) y se lee igualito que en español, no veo la necesidad de añadirle la hache al final, por mucho que a los angloparlantes la necesiten para que su pronunciación se asemeje al original. Importémoslo directamente del japonés, diciendo “boke”.

Bueno, ahí queda la propuesta.

1.3.5 Filtros polarizadores: ¿lineales o circulares?

1.3.5.1 ¿Qué son?

La función de un filtro polarizador es ayudar a controlar la cantidad de luz polarizada que es admitida.

Hablando en cristiano, sus tres funciones principales son:

  1. Intensificar el azul del cielo y aumentar el contraste con las nubes.
  2. Reducir los brillos de las superficies no metálicas, tales como plástico, pintura…con lo que aumenta la saturación del color y el contraste.
  3. Eliminar los reflejos del agua y el cristal.

Existen principalmente dos tipos de polarizadores: los lineales y los circulares. Un polarizador lineal deja pasar únicamente la luz que vibra en un determinado plano y la luz que sale del filtro sigue vibrando únicamente en ese plano (la luz que vibra en un sólo plano es lo que se conoce como “luz polarizada”). Un polarizador circular cumple la misma función que un circular, en el sentido de dejar pasar sólo la luz que vibra en un plano, pero además hace que la luz que sale del filtro deje de estar polarizada (como si tomara la luz polarizada que deja pasar y la despolarizara al salir).

Si se desea saber si un filtro polarizador es circular o lineal solo hay que saber que los circulares sólo funcionan por un lado: un lado polariza y el otro despolariza. Si juegas delante de una pantalla de cristal líquido por un lado podrás ver que puedes oscurecer todo y por el otro no. Con los lineales lo puedes hacer por las dos caras.

1.3.5.2 ¿Cómo y cuándo se usan?

Para usar un filtro polarizador, enróscalo en la parte frontal del objetivo, mira por el visor y girado lentamente sobre sí mismo hasta que te guste lo que veas. Lo que veas por el visor es lo que saldrá en la película. Algunos objetivos no giran su parte delantera al enfocar, si no es este tu caso, deberás girar de nuevo el filtro tras enfocar hasta restituir el efecto inicial.

Por otra parte, es indiferente usar este filtro en cualquier modo: automático, manual, prioridad de abertura…da igual y no influye lo más mínimo.

Los polarizadores son perfectos en días luminosos y soleados (mucha luz polarizada). No te recomiendo usarlo en condiciones diferentes (poca luz), porque apenas notarás sus efectos y te cierra dos puntos de diafragma. Yo lo utilizo en todas mis fotografías de paisajes, pero casi siempre en combinación con un filtro de tono cálido 81B o 81C, ya que en condiciones de mucho sol las fotos tomadas con polarizador aparecen con un ligero velo azul, efecto que desaparece con esa combinación.

1.3.5.3 ¿Por qué hay de dos tipos?

Los polarizadores lineales pueden tener problemas con el AF y con el fotómetro en algunas cámaras .

Se suele decir que el problema de los polarizadores lineales es con el AF de las cámaras modernas, pero, en realidad, el problema es con las dos cosas: el XXX y la medición. Lo que pasa es que cuando tienes problemas con el AF te enteras antes de hacer la foto. En cambio, si tienes problemas con la medición, sólo te das cuenta después de revelar.

También se ha comentado que este error empezó a ocurrir más o menos cuando empezaron a salir las primeras cámaras autofoco, ya que también se cambiaron los fotómetros, y éstos pueden dar errores de medición al usar un polarizador lineal.

Sin embargo, tampoco es un problema con el fotómetro ni con AF ni nada por el estilo. El problema es con el espejo. Muchas cámaras (entre ellas casi todas las AF) tienen un espejo que, en su parte central, deja pasar una parte de la luz y refleja el resto. Eso sirve para dividir la luz que llega del exterior en dos caminos. Lo normal es que un camino nos lleve al AF (debajo del espejo) y otro a la pantalla de enfoque y la medición (encima del espejo).

Para que esto funcione correctamente, la fracción de la luz que va por un camino o por otro ha de ser constante. Si por ejemplo un 60% ha de ir a la pantalla de enfoque y un 40% al AF (por decir algo), esto ha de ser siempre así, ya que si a la pantalla de enfoque llega un 30% en lugar de un 60%, tendremos un error de medición de un paso.

Aquí es donde entra el problema de la luz polarizada.

La luz polarizada al chocar con una superficie semireflectante como es la parte central del espejo sigue con preferencia uno de los dos caminos dependiendo del ángulo de polarización. Así, si nuestra cámara debía hacer un reparto 60%-40%, por ejemplo, dependiendo del ángulo en que entre la luz polarizada dentro de la cámara el reparto puede ser bien distinto, engañando a la medición o quitando luz al AF.

Esto es así porque estos espejos semireflectantes realmente actúan como otro filtro polarizador por lo que en un polarizador lineal en el que a la salida la luz esta polarizada en una determinada dirección se puede bloquear totalmente al llegar a otro “polarizador”, en este caso el espejo. Es por esto que si hay un sensor para autofoco detrás del espejo, este puede llegar a equivocarse al no llegar la señal suficiente. Los polarizadores circulares, en cambio, rompen la polarización lineal a su salida con lo que este problema ya no existe.

La pregunta que hay que hacerse para saber si tu cámara necesita un polarizador circular es: “¿qué tipo de espejo tiene?”. El hecho de que haya un sistema AF bajo el espejo no es indicio suficiente puesto que algunas cámaras dejan pasar parte de la luz a través del espejo no con una superficie semireflectante (divisor de haz) sino con una trama de finísimos agujeros en el espejo.

Si en tu cámara notas que un polarizador lineal funciona bien, ten en cuenta que funcionar, funcionará, pero si usa semiespejo puedes tener problemas. Por ejemplo la EOS 50 usa un semiespejo y hay gente que nunca ha notado problemas usando un polarizador lineal. Esto es tanto porque lo más fácil es que sólo se note en diapositivas, como porque el problema depende del ángulo de polarización: es cuestión de suerte que tengas problemas o no.

Para saber si el sistema de medición de tu cámara se ve muy afectado por el uso de un polarizador lineal, basta con tener en cuenta que sólo por hacer la foto en horizontal o en vertical (sin polarizador) te debería cambiar la medida, ya que la luz reflejada de superficies especulares está polarizada. O en el cielo la luz difundida: apunta al cielo sin nubes y gira la cámara mirando por el visor. Si no te cambia la medida es que el fotómetro no depende de la polarización, y por tanto el polarizador lineal te va a funcionar correctamente.

1.3.5.4 Simular filtros ND con polarizadores

Se puede ahorrar un juego de filtros ND con el simple truco de montar dos polarizadores y girarlos, de esta manera puede conseguir extinguir la luz sin pasos y ahorrándose un juego completo de filtros ND (Densidad Neutra).

OJO: el resultado es excelente en B/N, pero en color añade a veces dominantes azul-violeta (depende de la marca del filtro y de si son del mismo modelo ambos). Yo usaba a menudo ese truco para eliminar gente en tomas con trípode, con buenos resultados.

1.3.6 Compatibilidades de objetivos

Como mínimo hay un sistema de objetivos por cada marca, y luego especiales para las cámaras AF, y a veces dentro de las AF cambian para distintos sistemas de medición… Entre marcas la compatibilidad es normalmente imposible o muy difícil, y en el caso AF totalmente imposible.

La Rosca, tambien llamada M42 o Rosca Pentax, que fue la primera marca en adoptarla, fue un sistema semi-standard que adoptaron varias marcas, especialmente del bloque de paises del este (Praktica, Zenith…). Ha pasado prácticamente a la historia y no se fabrican (corregidme si me equivoco) nuevas ópticas para este sistema.

Otra posibilidad, limitada a ópticas de enfoque manual, es el sistema Tamron: las ópticas no llevan ni rosca ni bayoneta, y te compras unos adaptadores especiales para cada sistema de cámaras. Hay opticas de esta marca muy buenas, como el Macro SP 90.

Otra cosa son los nombres. Por ejemplo, Nikkor es la marca de objetvos de Nikon. Tiempos ha, todas las marcas de cámaras le ponían nombres diferentes a las ópticas, como los Rokkor de Minolta o los Zenzanon de Bronica, los Zuiko de Olympus, etc.

1.3.7 La focal normal: cuestiones teóricas

Resumen de un interesante thread de es.rec.fotografia en Enero de 2001:

Todos hemos leído alguna vez que en formato de 35 mm la distancia focal normal es de 50 mm. En general nos lo creemos, pero… ¿Por qué es así? Veamos una serie de cosas que es habitual leer sobre el tema:

Un 50 mm proporciona la misma perspectiva que el ojo humano.

Pues no. La perspectiva depende exclusivamente del punto de vista.

Un 50 mm proporciona imágenes del mismo tamaño que el ojo.

¿Tamaño? ¿Tamaño de qué? ¿De la imagen en la retina? ¿Tamaño aparente? Mirando por el visor de una réflex el tamaño de la imagen no depende solamente de la focal, sino también del aumento del visor.

La distancia focal del ojo humano es de 50 mm.

Definitivamente no. Escribe Bruce H. Walker en “Modern optical engineering” (McGraw-Hill 1990, referencia tomada) que el aumento que proporciona el ojo humano (referido a la imagen en la retina) enfocado a 10″ (254 mm) es de 0.068. Haciendo cálculos resulta una focal de unos 15 mm.

Un 50 mm cubre un ángulo en la diagonal de 46º, que es el campo visual del ojo humano.

Esto ya es el colmo. Si tu ojo sólo cubre 46º deberías ir al médico.

Entonces ¿qué sentido tiene hablar de focal normal? Veamos un caso práctico:

Supongamos que estamos en A Coruña y después de recorrer la calle de los vinos nos encontramos en medio de la plaza de María Pita. Nos llama la atención el edificio del ayuntamiento y nos quedamos mirando hacia él. Desde el punto en que nos encontramos ocupará ante nuestros ojos un cierto ángulo en vertical y otro en horizontal, es decir, tendrá un determinado tamaño aparente. Como definitivamente el edificio nos gusta le hacemos una foto con el objetivo que tenemos más a mano, que resulta ser un 24 mm. Se acaban las vacaciones, revelamos las fotos, hacemos copias en 10×15 cm y al ver la foto del ayuntamiento ocurre que está bien, pero no parece real. ¿Por qué? Porque no vemos el edificio con el mismo tamaño aparente con que lo veíamos in situ y por tanto la perspectiva es irreal. Para ver una foto con la perspectiva correcta debemos observarla a una distancia igual a la distancia focal utilizada multiplicada por el factor de ampliación. Es decir, esta foto deberíamos observarla a 10 cm, porque la ampliación será 100 mm (lado corto de la copia) dividido por 24 mm (lado corto del fotograma), que multiplicado por los 24 mm de distancia focal resulta esta distancia. Probablemente 10 cm sea una distancia demasiado pequeña para observar con comodidad una copia de 10×15, pero es la única manera de conseguir una perspectiva correcta en este caso. ¿Y cuál es una distancia cómoda? Puestos a establecer una distancia arbitraria, se acepta que resulta cómodo observar una copia a una distancia igual a su diagonal. Entonces tendremos que:
El factor de ampliación se puede escribir como:
donde:

 

Esto nos dice que si observamos una copia a una distancia igual a su diagonal y queremos que la perspectiva sea real, la distancia focal utilizada debe ser igual a la diagonal del fotograma, que en formato de 35 mm es igual a 43 mm. Por algún motivo los fabricantes han generalizado el objetivo de 50 mm, aunque algunos como Pentax o Leica fabrican objetivos de 43 mm. Por supuesto, la distancia focal normal también depende del formato de fotograma utilizado, asi que si empleamos 6×9 la normal sera 105 mm etc…